Daniel Máñez Marín

Enrique Gracia, la voz del maestro

Le ha prestado su voz a Russell Crowe, John Ritter, Richard Chamberlain, John Cassavetes, Peter Coyote, Marcello Mastroianni y John Malkovich entre otros, se cuela en casa de los aragoneses a través de la televisión prácticamente a diario y me ha enseñado todo lo que yo sé dentro del mundo del doblaje. Sí, Enrique Gracia me enseñó una profesión, pero hizo algo mucho más importante, me enseñó a amarla. Y nunca podré agradecérselo lo suficiente. Espero que este pequeño homenaje sirva al menos para reconocer el talento de este enorme profesional aragonés que lleva años dejándose la piel en cada nuevo proyecto en el que se implica.

Enrique Gracia doblando en Estudios Roma

Enrique Gracia comenzó su carrera profesional en Calatayud con apenas 5 años, aunque entonces él aún no lo sabía. Descabezaba las muñecas de su hermana mayor, y con esas cabezas y un trapo en la mano fabricaba sus propias marionetas a las que prestar su voz e insuflar vida. Su padre, quizá para salvar las muñecas de su hermana, le regaló su primera marioneta, y su madre se convirtió en espectadora accidental a la que mostrar sus improvisadas obras de teatro de guiñol. Enrique recuerda con especial cariño el momento en el que llegó a sus manos la marioneta de Coco, el famoso personaje de Barrio Sésamo, ya que por fin era capaz de hacer que la boca de su “muppet” se moviera al ritmo de sus palabras. Y así, jugando, ya estaba practicando la sincronía, una de las particularidades que tiene el doblaje.

Era la época en la que triunfaban los grupos infantiles tipo “Parchis” y ya sabemos que a Enrique le tiraba lo artístico. Con 8 o 9 años y acompañado de sus primos montó su propio grupo musical: “El Trio Pirámide”. Cantaban, hacían coreografías y números de magia y amenizaban a los vecinos y familiares en más de una ocasión. Incluso grabaron, de forma casera y artesanal, una cassette con sus grandes éxitos. Aquí tenéis una instantánea de la misma:

Cassette del "Grupo Pirámide"

En 1982 Enrique descubre la radio. Se pasaba horas escuchando Radio Aragón Calatayud (que más adelante se convertiría en SER Calatayud). Aquellas voces le contaban cosas, presentaban canciones y hacían anuncios… ¡Enrique también quería hacer esas cosas! A partir de entonces cambió las marionetas y su grupo musical por un tocadiscos, y se fabricó un micrófono, que evidentemente no funcionaba, con lo que encontró por casa. Enrique había montado su propia emisora. Con el tiempo aquel micrófono de juguete fue sustituido por una grabadora, y aquella improvisada emisora casera ya podía tener su propio archivo sonoro.

Dicen que nada pasa por casualidad, y lo que en un principio iba a ser una visita a la radio de Calatayud acompañando a un familiar, cambiaría la vida de Enrique para siempre. Aquel familiar les comentó a los empleados de la emisora que ese chaval que iba con él, también tenía una radio en casa. Ese día le dejaron ver como era la radio por dentro, le explicaron como hacer funcionar todos aquellos aparatos y le invitaron a que fuera de vez en cuando a visitarles y a seguir conociendo los entresijos de la emisora.

Ni él mismo sabe cómo pasó, sin embargo, en 1985 Enrique comenzaba hacer sus "pinitos" en SER Calatayud mientras continuaba con sus estudios. De 1988 a 1990 fue DJ en el programa musical “Los 40 Principales” y locutor de continuidad. Incluso creaba y locutaba cuñas publicitarias.

Enrique Gracia en sus primeros años en la radio.

Entre aquellas cuatro paredes Enrique se sentía como pez en el agua, pero quería seguir aprendiendo. No lo pensó dos veces e ingresó en la Escuela MK3 de Barcelona para seguir su formación como locutor. De pronto descubrió una asignatura que aunaba todo aquello que a Enrique le apasionaba: ¡El doblaje!

Cuando terminó en MK3 hizo sus prácticas en Radio Miramar y estuvo trabajando unos meses en Radio Club 25, pero el aguijón del doblaje que tenía clavado lo había cautivado y necesitaba saber más…

En 1992, la nota en un periódico anunciando la apertura de una escuela de doblaje en Zaragoza consiguió que Enrique y sus compañeros Montse Galve y Jose Antonio Alaya viajaran a diario, de Calatayud a Zaragoza y viceversa, de lunes a viernes durante dos años para formarse como actores de doblaje.

La escuela era Sincrotake (de la que ya hemos hablado en este blog), situada entonces en la calle Santa Lucia de Zaragoza.

Enrique Gracia aprendió el oficio de las manos de Juan Antonio Fernández Abajo, Ana Cruz y Jaime Miguéiz, y pasado el periodo de formación fue contratado como actor de doblaje, ajustador, productor, profesor de doblaje y director artístico en la mencionada escuela, convertida poco a poco en estudio de doblaje.

Su estreno como director y ajustador fue con la película de animación “La Isla del Tesoro” y el primer protagonista que Enrique Gracia recuerda de una manera especial, fue en el telefilm “Lazos de Odio” emitido por Telecinco en el que prestaba su voz a John Ritter y que dobló junto al que fue su profesor, Juan Antonio Fernández Abajo:

El estudio cerró sus puertas en 1996. El que hasta entonces había sido el comercial de la escuela y Enrique Gracia se asociaron y fundaron juntos Sonomaster, que siguió la estela de Sincrotake en los que fueron los años “dorados” del doblaje en Zaragoza. El nacimiento de las plataformas digitales, canales temáticos y el boom del DVD en España hicieron posible que Sonomaster sonorizara un sinfín de telefilms, documentales, series, interactivos y cientos de campañas publicitarias. Enrique ejerció como actor de doblaje, ajustador, productor y director artístico de su empresa hasta que en el 2004 dejó el estudio. Necesitaba coger aire…

La pausa fue breve y continuó prestando su voz y su talento en numerosas campañas publicitarias y videos corporativos en otros estudios, y fue en Estudios Roma (estudio que conoció en su época de Sonomaster) donde siguió trabajando de forma más habitual.

En 2006 llegó la televisión autonómica aragonesa, y tras pasar un casting, Enrique Gracia se convirtió en la voz corporativa masculina de Aragón Televisión. Trabajo que más de 10 años después sigue ejerciendo. ¿Sabes cuántas veces has oido en todo este tiempo a Enrique en televisión?

Enrique Gracia fue contratado en Estudios Roma donde continúa su labor como actor, ajustador y director de doblaje. Desde el 2011 también está formando a nuevos talentos en esta complicada pero mágica disciplina. Gracias a los cursos que imparte en Estudios Roma, la cantera de actores y actrices de doblaje en Aragón sigue creciendo poco a poco, lo que enriquece cada vez más nuestra labor en el sector. Qué la tradición continúe...

De sus últimos trabajos realizados cabe destacar la dirección y adaptación de diálogos de la miniserie francesa “Merlín”, la serie japonesa “Chibi Maruko Chan” en la que también interviene como padre de la protagonista y las 4 temporadas de “Los Misterios de Murdoch”, emitida recientemente en Aragón Televisión que también ha dirigido y protagonizado:


Enrique es un director exigente, pero en primer lugar consigo mismo. Un actor vocacional, generoso, brillante y camaleónico. Disfruta con lo que hace, le apasiona y ama su trabajo, y eso, evidentemente se transmite y se contagia cuando compartes atril con él. Sabes que puedes ponerte en sus manos y que todo saldrá bien. Porque mima su trabajo, porque le importa el resultado.

En unos meses hará 20 años que nos conocemos. Es más que un compañero, yo lo considero de la familia… Es mi hermano mayor. Él me enseñó a doblar y me dio la primera oportunidad en el mundo del doblaje, mi mundo. ¿Cómo puedo agradecerte tanto?

Hay algo que siempre me acompañará, el orgullo de haber aprendido del mejor: Enrique Gracia Fúnez. Muchísimas gracias por todo, brindo por, al menos, otros 20 años más, mejorando y aprendiendo a tu lado.

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.

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