Daniel Máñez Marín

Doblaje

La voz de la Navidad

Escrito por danielmmdoblaje 19-12-2016 en Doblaje. Comentarios (0)

Ahora que llegan estas fechas tan especiales, este blog se va a tomar unos días de “descanso” para coger fuerzas (y algunos kilos de más), y volver en el 2017 con más historias de sobre el doblaje aragonés y las personas que lo hacen posible. Quiero agradeceros de corazón el seguimiento que hacéis de las publicaciones. No podía imaginar que ibais a acoger este rinconcito de internet con tanto cariño.

Es curioso. Antes de escribir esta última entrada del 2016, he comenzado el día revisando todas las cosas que he compartido en mi Facebook en los últimos meses (será que me he levantado en “modo nostalgia”), y me he topado con este mini relato:

Érase una vez un hombre que tenía un gran sueño por cumplir. Sus seres más queridos le proporcionaron la fuerza y el coraje para ir tras él. Tuvo que viajar solo a un lejano lugar a visitar a un mago que podía hacer realidad su sueño. El mago recibió al hombre y lo envió a visitar a otro mago aún más poderoso, y este mago a otro... El último mago le dijo al hombre, que veía muchas posibilidades de que pudiera cumplir su increíble sueño, y después desapareció sin dejar rastro. Pasó el tiempo y a pesar de que el hombre insistió e insistió, del mago nunca más se supo, jamás volvió a aparecer y nunca le explicó al hombre por qué no pudo hacer realidad su sueño.

Alguien le brindó una primera oportunidad a aquel mago para convertirse en aquello que siempre soñó. Pero este ya no tenía tiempo, ni ganas de ayudar a realizar los sueños de los demás…

El hombre volvió a su hogar, se reunió con los suyos y les contó todo lo que había visto y vivido. Y terminó su relato con una frase que resumía perfectamente aquella gran aventura: “Se está mejor en casa que en ningún sitio”.

Las personas que me conocen sabrán quién es ese hombre, su sueño, quiénes son los magos y por qué lo escribí, y a ellas especialmente van dirigidas estas palabras... 

Pienso que esa frase de “El Mago de Oz” con la que termina ese mini relato es con la que quiero quedarme esta Navidad. Tenemos un sitio, un lugar al que llamamos HOGAR. Y “se está mejor en casa que en ningún sitio”. No tengo ninguna duda. Esa casa no tiene paredes ni techo. La voz de la Navidad la forman todas aquellas personas que están a tu lado pase lo que pase. ¿Cuántas “voces” te han acompañado en este año que termina? Pues yo quiero brindar por todas ellas. Gracias por estar ahí. ¡Sois la VOZ de mi Navidad!

Gracias por vuestro tiempo, felices fiestas y nos “leemos” en 2017.

Las voces “azul cerúleo”

Escrito por danielmmdoblaje 09-12-2016 en Doblaje. Comentarios (0)

No pienses que estoy loco. Solamente quiero hacer una reflexión sobre el mundo del doblaje y que como verás a lo largo de esta columna es, por desgracia, extrapolable al resto de profesiones y gremios, me temo que sin ninguna excepción.

La película que me inspiró esta idea es “El Diablo Viste de Prada”, concretamente la secuencia en la que una recién graduada periodista llamada Andy (Anne Hathaway) y a la que el mundo de la moda le resulta absurdo y superficial, debe aguantar el tipo mientras una despiadada Miranda Priestly (Meryl Streep), redactora jefe de la revista de moda más prestigiosa del mundo, la avergüenza frente al resto de los miembros del equipo. Te dejo un enlace de la secuencia completa, con la gran Rosa Guiñón prestando su voz a una maravillosa Meryl Streep:


Si no has podido ver el vídeo, aquí tienes una transcripción de la parte concreta de la que quiero hablarte:

Miranda: ¿Algo te divierte?

Andy: No, no, no es nada, solo es que… los dos cinturones me parecen exactamente iguales. No sé, aún estoy… aprendiendo sobre estas “cosas” y…

Miranda: ¿Estas “cosas”? Oh, de acuerdo, entiendo, crees que esto no tiene nada que ver contigo. Tú… vas a tu armario y seleccionas… no sé, ese jersey azul deforme porque intentas decirle al mundo que te tomas demasiado en serio como para preocuparte por lo que te pondrás. Pero lo que no sabes es que ese jersey no es sólo azul, no es turquesa, ni es marino, en realidad es cerúleo. Tampoco eres consciente del hecho de que en 2002 Óscar de la Renta presentó una colección de vestidos cerúleos. Y luego creo que fue, Yves Saint Laurent ¿no? el que presentó chaquetas militares cerúleas. Y luego el azul cerúleo apareció en las colecciones de ocho diseñadores distintos; y después se filtró a los grandes almacenes; y luego fue a hasta una deprimente tienda de ropa a precios asequibles, donde tú, sin duda, lo rescataste de alguna cesta de ofertas. No obstante, ese azul representa millones de dólares, y muchos puestos de trabajo, y resulta cómico, que creas que elegiste algo que te exime de la industria de la moda, cuando, de hecho, llevas un jersey que fue seleccionado para ti, por personas como nosotros, entre un montón de “cosas“.

Reconozco que la primera vez que vi esta secuencia me impresionó. No es que el concepto del que se habla no me hubiera rondado la cabeza en alguna ocasión, pero era la primera vez que lo veía plasmado con tantísima claridad. No quiero parecerte conspiranoico, pero permite que nos alejemos del mundo de la moda en el que se centra la película y traslademos esta teoría al de la música. 

¿Crees que eres tú quien elige la música que te gusta? ¿O hay muchas “Mirandas Priestly” eligiendo lo que va a sonar en radio, televisión y publicidad para influir de algún modo en tus gustos personales? Ya sé que esto lo has pensado en muchas ocasiones, pero profundicemos un poco más. Vamos a plantearnos porque la mayoría de los grupos y solistas de éxito son millonarios, tienen una mansión en Miami y viajan siempre en "primera clase". No, no me refiero a cantantes locales o grupos con cierto tirón comercial de los que solo se habla cuando sacan un disco o salen de gira. Me refiero a “los grandes”, da igual si son españoles o extranjeros, esos de los que todo el mundo habla. Estos talentos musicales “representan millones de dólares, y muchos puestos de trabajo”, discográficas, representantes, managers, coreógrafos, estilistas, etc… y todos ellos viven gracias a los beneficios que produce la música y la imagen de ese artista. El “azul cerúleo” de la música son todos esos artistas. Evidentemente compramos sus discos y vamos a sus conciertos libremente, pero ¿qué fue lo que hizo que conocieras su música? Puede que te lo recomendara un amigo o que lo escucharas por casualidad en la radio… pero la única y verdadera razón por la que es tu cantante o grupo favorito es porque alguien le dio la oportunidad de que su “arte” llegara hasta ti. Son buenos y tienen talento, indudablemente, pero ¿cuántos artistas con talento hay tocando en el metro, trabajando en restaurantes de comida rápida o haciendo malabarismos para llegar a final de mes? Su música nunca sonará en la radio, ni será la banda sonora del anuncio del momento, ni formara parte de una lista de éxitos.

El mundo de la moda y de la música me sirven de ejemplos lo suficientemente claros para pasar al tema que nos ocupa en este blog; el doblaje.

¿Por qué un publicista quiere que la voz en castellano de (por ejemplo) Johnny Depp anuncie tabletas de chocolate? ¿Por qué esa voz y no otra? No tengo una respuesta clara a ninguna de esas preguntas, pero tengo más preguntas sobre este tema: ¿Cómo llegó ese actor a doblar a Johnny Depp? ¿Por qué ese actor de doblaje y no otro? Y si hubieran elegido a otro actor de doblaje como voz habitual de Johnny Depp, ¿sería esa otra voz la que el publicista hubiera escogido para anunciar tabletas de chocolate? Parece un trabalenguas, ya lo sé, pero voy a tratar de explicarme:

Todas las voces que escuchas en el cine y la televisión cuando decides ver su versión en castellano, han sido elegidas por alguien que no eres tú. Esto es un dato importante, porque es muy probable que te enfades si le cambian la voz a tu actor favorito, y sin embargo tu opinión nunca fue importante a la hora de asignarle una voz a ese actor por primera vez. Es algo que asumiste de forma natural, te lo impuso “Miranda Priestly” y no te diste cuenta. Son siempre las mismas voces desde hace generaciones porque “hay mucho dinero y muchos puestos de trabajo en juego”, demasiados intereses creados. Esas voces son los “azules cerúleo” del doblaje. Alguien quiso que fueran esas y no otras. Son unas voces preciosas, con matices, eficaces, profesionales, las llevas escuchando toda la vida y por eso te encantan, y te enamoran, incluso te venden tabletas de chocolate o papel higiénico. Son como tu grupo de música favorito o la marca de moda que más te gusta. Llegaron hasta ti porque alguien les dio la oportunidad de hacerlo. Pero ¿cuántos profesionales del doblaje con talento hay esperando una oportunidad,  trabajando en restaurantes de comida rápida o haciendo malabarismos para llegar a final de mes? Su voz nunca sonará en una sala de cine, ni será elegida por un publicista para vender tabletas de chocolate, ni doblará jamás a tu actor favorito.

Ahora presta atención a este video. Deja que tu voz perdure durante décadas en el doblaje de una de las entregas de “Piratas Del Caribe”. No es necesario formación, ni preparación previa. El casting consiste en subir una foto disfrazado de pirata:

Otro gran testimonio. ¿Quieres hacer doblaje? Relájate. Solo necesitas estar casado con una cantante de éxito o que un reality narre cómo de interesante es tu día a día. ¿Cumples alguno de estos requisitos? ¿Los dos? ¡Bingo!


Atención a todos los fans de las películas de súper-héroes. Si quieres que tu voz sea la de uno de los protagonistas de “Guardianes de la Galaxia”, solamente tendrás que madrugar. Si eres una de las primeras 400 personas en acudir al estudio de doblaje a partir de las 10 de la mañana, te regalamos un póster y te hacemos un casting. ¡Mucha suerte!


Si eres un futbolista vivaracho y locuaz, y además sales en un anuncio de helados… Te vamos a convertir en el actor de doblaje estrella de nuestra película de animación. Qué chulo, ¿eh?


Son únicamente unos ejemplos, pero ¿cuántas voces "azul cerúleo" salen a criticar estas atrocidades? Ninguna. Porque estas intervenciones son anecdóticas, no son una amenaza para su posición privilegiada y además no quieren morder la mano de quien los puso y los mantiene en dicha posición.

Mientras esto ocurre, cientos de actores de doblaje nos topamos constantemente con implacables “Mirandas Priestly” a las que sus propios intereses no les permiten ver más allá. Si lo único que podemos ofrecerles es un trabajo bien hecho, no servimos. Somos mediocres. No tenemos ningún valor añadido. No nos cierran la puerta en las narices, sencillamente nos ocultan las puertas a las que debemos llamar. Nos ignoran y nos menosprecian. Hacen de la sinergia un arte y consiguen que un “azul cerúleo” musical, además de discos, pueda también vender ropa, libros, colonias, películas o crema de afeitar. Nosotros no somos de colores, solo somos profesionales. Todo vale, porque trabajan para empresas privadas y están en su derecho de decidir lo que los demás vamos a consumir. Y nadie se pregunta por qué. Nadie les va a replicar.

Querida Miranda Priestly: No queremos ser ricos, no queremos mansiones en Miami, ni viajar en "primera clase", ni firmar autógrafos. Solamente queremos trabajar de “lo nuestro”. Queremos una oportunidad. Queremos sumar, no sustituir. Y usted, con el poder que le da su posición puede hacerlo. No aspiramos a ser la colección de vestidos cerúleos de Óscar de la Renta, ni las chaquetas militares cerúleas de Yves Saint Laurent... Pero permítanos al menos, ser el "jersey deforme", sea del color que sea.

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.