Daniel Máñez Marín

actor

Las voces “azul cerúleo”

Escrito por danielmmdoblaje 09-12-2016 en Doblaje. Comentarios (0)

No pienses que estoy loco. Solamente quiero hacer una reflexión sobre el mundo del doblaje y que como verás a lo largo de esta columna es, por desgracia, extrapolable al resto de profesiones y gremios, me temo que sin ninguna excepción.

La película que me inspiró esta idea es “El Diablo Viste de Prada”, concretamente la secuencia en la que una recién graduada periodista llamada Andy (Anne Hathaway) y a la que el mundo de la moda le resulta absurdo y superficial, debe aguantar el tipo mientras una despiadada Miranda Priestly (Meryl Streep), redactora jefe de la revista de moda más prestigiosa del mundo, la avergüenza frente al resto de los miembros del equipo. Te dejo un enlace de la secuencia completa, con la gran Rosa Guiñón prestando su voz a una maravillosa Meryl Streep:


Si no has podido ver el vídeo, aquí tienes una transcripción de la parte concreta de la que quiero hablarte:

Miranda: ¿Algo te divierte?

Andy: No, no, no es nada, solo es que… los dos cinturones me parecen exactamente iguales. No sé, aún estoy… aprendiendo sobre estas “cosas” y…

Miranda: ¿Estas “cosas”? Oh, de acuerdo, entiendo, crees que esto no tiene nada que ver contigo. Tú… vas a tu armario y seleccionas… no sé, ese jersey azul deforme porque intentas decirle al mundo que te tomas demasiado en serio como para preocuparte por lo que te pondrás. Pero lo que no sabes es que ese jersey no es sólo azul, no es turquesa, ni es marino, en realidad es cerúleo. Tampoco eres consciente del hecho de que en 2002 Óscar de la Renta presentó una colección de vestidos cerúleos. Y luego creo que fue, Yves Saint Laurent ¿no? el que presentó chaquetas militares cerúleas. Y luego el azul cerúleo apareció en las colecciones de ocho diseñadores distintos; y después se filtró a los grandes almacenes; y luego fue a hasta una deprimente tienda de ropa a precios asequibles, donde tú, sin duda, lo rescataste de alguna cesta de ofertas. No obstante, ese azul representa millones de dólares, y muchos puestos de trabajo, y resulta cómico, que creas que elegiste algo que te exime de la industria de la moda, cuando, de hecho, llevas un jersey que fue seleccionado para ti, por personas como nosotros, entre un montón de “cosas“.

Reconozco que la primera vez que vi esta secuencia me impresionó. No es que el concepto del que se habla no me hubiera rondado la cabeza en alguna ocasión, pero era la primera vez que lo veía plasmado con tantísima claridad. No quiero parecerte conspiranoico, pero permite que nos alejemos del mundo de la moda en el que se centra la película y traslademos esta teoría al de la música. 

¿Crees que eres tú quien elige la música que te gusta? ¿O hay muchas “Mirandas Priestly” eligiendo lo que va a sonar en radio, televisión y publicidad para influir de algún modo en tus gustos personales? Ya sé que esto lo has pensado en muchas ocasiones, pero profundicemos un poco más. Vamos a plantearnos porque la mayoría de los grupos y solistas de éxito son millonarios, tienen una mansión en Miami y viajan siempre en "primera clase". No, no me refiero a cantantes locales o grupos con cierto tirón comercial de los que solo se habla cuando sacan un disco o salen de gira. Me refiero a “los grandes”, da igual si son españoles o extranjeros, esos de los que todo el mundo habla. Estos talentos musicales “representan millones de dólares, y muchos puestos de trabajo”, discográficas, representantes, managers, coreógrafos, estilistas, etc… y todos ellos viven gracias a los beneficios que produce la música y la imagen de ese artista. El “azul cerúleo” de la música son todos esos artistas. Evidentemente compramos sus discos y vamos a sus conciertos libremente, pero ¿qué fue lo que hizo que conocieras su música? Puede que te lo recomendara un amigo o que lo escucharas por casualidad en la radio… pero la única y verdadera razón por la que es tu cantante o grupo favorito es porque alguien le dio la oportunidad de que su “arte” llegara hasta ti. Son buenos y tienen talento, indudablemente, pero ¿cuántos artistas con talento hay tocando en el metro, trabajando en restaurantes de comida rápida o haciendo malabarismos para llegar a final de mes? Su música nunca sonará en la radio, ni será la banda sonora del anuncio del momento, ni formara parte de una lista de éxitos.

El mundo de la moda y de la música me sirven de ejemplos lo suficientemente claros para pasar al tema que nos ocupa en este blog; el doblaje.

¿Por qué un publicista quiere que la voz en castellano de (por ejemplo) Johnny Depp anuncie tabletas de chocolate? ¿Por qué esa voz y no otra? No tengo una respuesta clara a ninguna de esas preguntas, pero tengo más preguntas sobre este tema: ¿Cómo llegó ese actor a doblar a Johnny Depp? ¿Por qué ese actor de doblaje y no otro? Y si hubieran elegido a otro actor de doblaje como voz habitual de Johnny Depp, ¿sería esa otra voz la que el publicista hubiera escogido para anunciar tabletas de chocolate? Parece un trabalenguas, ya lo sé, pero voy a tratar de explicarme:

Todas las voces que escuchas en el cine y la televisión cuando decides ver su versión en castellano, han sido elegidas por alguien que no eres tú. Esto es un dato importante, porque es muy probable que te enfades si le cambian la voz a tu actor favorito, y sin embargo tu opinión nunca fue importante a la hora de asignarle una voz a ese actor por primera vez. Es algo que asumiste de forma natural, te lo impuso “Miranda Priestly” y no te diste cuenta. Son siempre las mismas voces desde hace generaciones porque “hay mucho dinero y muchos puestos de trabajo en juego”, demasiados intereses creados. Esas voces son los “azules cerúleo” del doblaje. Alguien quiso que fueran esas y no otras. Son unas voces preciosas, con matices, eficaces, profesionales, las llevas escuchando toda la vida y por eso te encantan, y te enamoran, incluso te venden tabletas de chocolate o papel higiénico. Son como tu grupo de música favorito o la marca de moda que más te gusta. Llegaron hasta ti porque alguien les dio la oportunidad de hacerlo. Pero ¿cuántos profesionales del doblaje con talento hay esperando una oportunidad,  trabajando en restaurantes de comida rápida o haciendo malabarismos para llegar a final de mes? Su voz nunca sonará en una sala de cine, ni será elegida por un publicista para vender tabletas de chocolate, ni doblará jamás a tu actor favorito.

Ahora presta atención a este video. Deja que tu voz perdure durante décadas en el doblaje de una de las entregas de “Piratas Del Caribe”. No es necesario formación, ni preparación previa. El casting consiste en subir una foto disfrazado de pirata:

Otro gran testimonio. ¿Quieres hacer doblaje? Relájate. Solo necesitas estar casado con una cantante de éxito o que un reality narre cómo de interesante es tu día a día. ¿Cumples alguno de estos requisitos? ¿Los dos? ¡Bingo!


Atención a todos los fans de las películas de súper-héroes. Si quieres que tu voz sea la de uno de los protagonistas de “Guardianes de la Galaxia”, solamente tendrás que madrugar. Si eres una de las primeras 400 personas en acudir al estudio de doblaje a partir de las 10 de la mañana, te regalamos un póster y te hacemos un casting. ¡Mucha suerte!


Si eres un futbolista vivaracho y locuaz, y además sales en un anuncio de helados… Te vamos a convertir en el actor de doblaje estrella de nuestra película de animación. Qué chulo, ¿eh?


Son únicamente unos ejemplos, pero ¿cuántas voces "azul cerúleo" salen a criticar estas atrocidades? Ninguna. Porque estas intervenciones son anecdóticas, no son una amenaza para su posición privilegiada y además no quieren morder la mano de quien los puso y los mantiene en dicha posición.

Mientras esto ocurre, cientos de actores de doblaje nos topamos constantemente con implacables “Mirandas Priestly” a las que sus propios intereses no les permiten ver más allá. Si lo único que podemos ofrecerles es un trabajo bien hecho, no servimos. Somos mediocres. No tenemos ningún valor añadido. No nos cierran la puerta en las narices, sencillamente nos ocultan las puertas a las que debemos llamar. Nos ignoran y nos menosprecian. Hacen de la sinergia un arte y consiguen que un “azul cerúleo” musical, además de discos, pueda también vender ropa, libros, colonias, películas o crema de afeitar. Nosotros no somos de colores, solo somos profesionales. Todo vale, porque trabajan para empresas privadas y están en su derecho de decidir lo que los demás vamos a consumir. Y nadie se pregunta por qué. Nadie les va a replicar.

Querida Miranda Priestly: No queremos ser ricos, no queremos mansiones en Miami, ni viajar en "primera clase", ni firmar autógrafos. Solamente queremos trabajar de “lo nuestro”. Queremos una oportunidad. Queremos sumar, no sustituir. Y usted, con el poder que le da su posición puede hacerlo. No aspiramos a ser la colección de vestidos cerúleos de Óscar de la Renta, ni las chaquetas militares cerúleas de Yves Saint Laurent... Pero permítanos al menos, ser el "jersey deforme", sea del color que sea.

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.

Enrique Gracia, la voz del maestro

Escrito por danielmmdoblaje 18-11-2016 en Doblaje Aragonés. Comentarios (0)

Le ha prestado su voz a Russell Crowe, John Ritter, Richard Chamberlain, John Cassavetes, Peter Coyote, Marcello Mastroianni y John Malkovich entre otros, se cuela en casa de los aragoneses a través de la televisión prácticamente a diario y me ha enseñado todo lo que yo sé dentro del mundo del doblaje. Sí, Enrique Gracia me enseñó una profesión, pero hizo algo mucho más importante, me enseñó a amarla. Y nunca podré agradecérselo lo suficiente. Espero que este pequeño homenaje sirva al menos para reconocer el talento de este enorme profesional aragonés que lleva años dejándose la piel en cada nuevo proyecto en el que se implica.

Enrique Gracia doblando en Estudios Roma

Enrique Gracia comenzó su carrera profesional en Calatayud con apenas 5 años, aunque entonces él aún no lo sabía. Descabezaba las muñecas de su hermana mayor, y con esas cabezas y un trapo en la mano fabricaba sus propias marionetas a las que prestar su voz e insuflar vida. Su padre, quizá para salvar las muñecas de su hermana, le regaló su primera marioneta, y su madre se convirtió en espectadora accidental a la que mostrar sus improvisadas obras de teatro de guiñol. Enrique recuerda con especial cariño el momento en el que llegó a sus manos la marioneta de Coco, el famoso personaje de Barrio Sésamo, ya que por fin era capaz de hacer que la boca de su “muppet” se moviera al ritmo de sus palabras. Y así, jugando, ya estaba practicando la sincronía, una de las particularidades que tiene el doblaje.

Era la época en la que triunfaban los grupos infantiles tipo “Parchis” y ya sabemos que a Enrique le tiraba lo artístico. Con 8 o 9 años y acompañado de sus primos montó su propio grupo musical: “El Trio Pirámide”. Cantaban, hacían coreografías y números de magia y amenizaban a los vecinos y familiares en más de una ocasión. Incluso grabaron, de forma casera y artesanal, una cassette con sus grandes éxitos. Aquí tenéis una instantánea de la misma:

Cassette del "Grupo Pirámide"

En 1982 Enrique descubre la radio. Se pasaba horas escuchando Radio Aragón Calatayud (que más adelante se convertiría en SER Calatayud). Aquellas voces le contaban cosas, presentaban canciones y hacían anuncios… ¡Enrique también quería hacer esas cosas! A partir de entonces cambió las marionetas y su grupo musical por un tocadiscos, y se fabricó un micrófono, que evidentemente no funcionaba, con lo que encontró por casa. Enrique había montado su propia emisora. Con el tiempo aquel micrófono de juguete fue sustituido por una grabadora, y aquella improvisada emisora casera ya podía tener su propio archivo sonoro.

Dicen que nada pasa por casualidad, y lo que en un principio iba a ser una visita a la radio de Calatayud acompañando a un familiar, cambiaría la vida de Enrique para siempre. Aquel familiar les comentó a los empleados de la emisora que ese chaval que iba con él, también tenía una radio en casa. Ese día le dejaron ver como era la radio por dentro, le explicaron como hacer funcionar todos aquellos aparatos y le invitaron a que fuera de vez en cuando a visitarles y a seguir conociendo los entresijos de la emisora.

Ni él mismo sabe cómo pasó, sin embargo, en 1985 Enrique comenzaba hacer sus "pinitos" en SER Calatayud mientras continuaba con sus estudios. De 1988 a 1990 fue DJ en el programa musical “Los 40 Principales” y locutor de continuidad. Incluso creaba y locutaba cuñas publicitarias.

Enrique Gracia en sus primeros años en la radio.

Entre aquellas cuatro paredes Enrique se sentía como pez en el agua, pero quería seguir aprendiendo. No lo pensó dos veces e ingresó en la Escuela MK3 de Barcelona para seguir su formación como locutor. De pronto descubrió una asignatura que aunaba todo aquello que a Enrique le apasionaba: ¡El doblaje!

Cuando terminó en MK3 hizo sus prácticas en Radio Miramar y estuvo trabajando unos meses en Radio Club 25, pero el aguijón del doblaje que tenía clavado lo había cautivado y necesitaba saber más…

En 1992, la nota en un periódico anunciando la apertura de una escuela de doblaje en Zaragoza consiguió que Enrique y sus compañeros Montse Galve y Jose Antonio Alaya viajaran a diario, de Calatayud a Zaragoza y viceversa, de lunes a viernes durante dos años para formarse como actores de doblaje.

La escuela era Sincrotake (de la que ya hemos hablado en este blog), situada entonces en la calle Santa Lucia de Zaragoza.

Enrique Gracia aprendió el oficio de las manos de Juan Antonio Fernández Abajo, Ana Cruz y Jaime Miguéiz, y pasado el periodo de formación fue contratado como actor de doblaje, ajustador, productor, profesor de doblaje y director artístico en la mencionada escuela, convertida poco a poco en estudio de doblaje.

Su estreno como director y ajustador fue con la película de animación “La Isla del Tesoro” y el primer protagonista que Enrique Gracia recuerda de una manera especial, fue en el telefilm “Lazos de Odio” emitido por Telecinco en el que prestaba su voz a John Ritter y que dobló junto al que fue su profesor, Juan Antonio Fernández Abajo:

El estudio cerró sus puertas en 1996. El que hasta entonces había sido el comercial de la escuela y Enrique Gracia se asociaron y fundaron juntos Sonomaster, que siguió la estela de Sincrotake en los que fueron los años “dorados” del doblaje en Zaragoza. El nacimiento de las plataformas digitales, canales temáticos y el boom del DVD en España hicieron posible que Sonomaster sonorizara un sinfín de telefilms, documentales, series, interactivos y cientos de campañas publicitarias. Enrique ejerció como actor de doblaje, ajustador, productor y director artístico de su empresa hasta que en el 2004 dejó el estudio. Necesitaba coger aire…

La pausa fue breve y continuó prestando su voz y su talento en numerosas campañas publicitarias y videos corporativos en otros estudios, y fue en Estudios Roma (estudio que conoció en su época de Sonomaster) donde siguió trabajando de forma más habitual.

En 2006 llegó la televisión autonómica aragonesa, y tras pasar un casting, Enrique Gracia se convirtió en la voz corporativa masculina de Aragón Televisión. Trabajo que más de 10 años después sigue ejerciendo. ¿Sabes cuántas veces has oido en todo este tiempo a Enrique en televisión?

Enrique Gracia fue contratado en Estudios Roma donde continúa su labor como actor, ajustador y director de doblaje. Desde el 2011 también está formando a nuevos talentos en esta complicada pero mágica disciplina. Gracias a los cursos que imparte en Estudios Roma, la cantera de actores y actrices de doblaje en Aragón sigue creciendo poco a poco, lo que enriquece cada vez más nuestra labor en el sector. Qué la tradición continúe...

De sus últimos trabajos realizados cabe destacar la dirección y adaptación de diálogos de la miniserie francesa “Merlín”, la serie japonesa “Chibi Maruko Chan” en la que también interviene como padre de la protagonista y las 4 temporadas de “Los Misterios de Murdoch”, emitida recientemente en Aragón Televisión que también ha dirigido y protagonizado:


Enrique es un director exigente, pero en primer lugar consigo mismo. Un actor vocacional, generoso, brillante y camaleónico. Disfruta con lo que hace, le apasiona y ama su trabajo, y eso, evidentemente se transmite y se contagia cuando compartes atril con él. Sabes que puedes ponerte en sus manos y que todo saldrá bien. Porque mima su trabajo, porque le importa el resultado.

En unos meses hará 20 años que nos conocemos. Es más que un compañero, yo lo considero de la familia… Es mi hermano mayor. Él me enseñó a doblar y me dio la primera oportunidad en el mundo del doblaje, mi mundo. ¿Cómo puedo agradecerte tanto?

Hay algo que siempre me acompañará, el orgullo de haber aprendido del mejor: Enrique Gracia Fúnez. Muchísimas gracias por todo, brindo por, al menos, otros 20 años más, mejorando y aprendiendo a tu lado.

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.

Bienvenidos a mi blog personal

Escrito por danielmmdoblaje 10-11-2016 en Doblaje Aragonés. Comentarios (0)

¡Hola a todos! Os doy la bienvenida a mi blog personal dedicado al doblaje aragonés.

Este será mi rincón en el que rendir homenaje a todos esos compañeros con los que he tenido la suerte de compartir atril.

Grandes profesionales de los que rara vez se habla y que realizan una gran labor detrás del micrófono.

¿Sabías que el doblaje llegó a Zaragoza en 1992? Juan Antonio Fernández Abajo (1938-2008), periodista aragonés de gran éxito en la radio y la televisión nacional, reconvertido en actor y director de doblaje a comienzos de los ochenta fue el culpable.

Juan Antonio Fernández Abajo

Fernández Abajo regresó a su ciudad natal en 1992 y fundó Sincrotake, la escuela y estudio de doblaje donde nos formamos y dimos nuestros primeros pasos la mayor parte de los actores de doblaje zaragozanos que hoy en día nos dedicamos a esta profesión. Sincrotake inició sus clases el 15 de octubre de ese mismo año.
A mediados de los noventa nacieron en Zaragoza tres estudios de grabación cuya actividad principal era el doblaje: Sonomaster, Unitake y Estudios Roma, en el que hoy en día continuamos con esta actividad.

Os dejo el enlace a un video con algunas de las voces que van dejando su huella en Estudios Roma:

¡Va por vosotros!

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.