Lilian Violadé: ¡Mamá, quiero ser artista!

Escrito por danielmmdoblaje 05-12-2016 en Doblaje Aragonés. Comentarios (0)

¿Qué es lo que empuja a una persona tímida a subirse a un escenario? Deberíamos hablar con un psicólogo para que nos lo aclarara, pero debemos reconocer que la mayoría de los actores nos autodefinimos como personas tímidas… Y Lilian Violadé también confirma esta regla no escrita.

Lilian Violadé junto a Enrique Gracia en Sonomaster

Con tan solo dos o tres años, Lilian ya jugaba a ser actriz. Es evidente que entonces aún no sabía que ese inocente juego podría convertirse en una profesión, pero le encantaba disfrazarse e imitar a otras personas. Imaginaba que su cepillo del pelo era un micrófono y frente al espejo movía los labios al son de las canciones que sonaban por la radio. Recuerda que en su época del colegio, el recreo era el momento de ponerse a dirigir a sus amigas y amigos en improvisadas obras de teatro. Incluso el resto de compañeros hacían en más de una ocasión las veces de público al que sorprender con aquellas “inocentes” interpretaciones. Lo cierto es que desde que Lilian aprendió a leer, siempre lo hacía en voz alta, y escogía obras de teatro y poesía. En su habitación hacía que esos textos cobrarán vida a través de su voz. No hay mejor definición para la palabra vocación.

Pese a lo que pudiera parecer, Lilian no se apuntó a teatro, como asignatura extraescolar, hasta que cumplió los 14 años. Estas clases le dieron la oportunidad de subirse por primera vez a un escenario. Lo hizo en el salón de actos de su colegio, interpretando a “El Vanidoso” en “El Principito”.

Por distintas circunstancias tuvo que cambiar de centro educativo. Y con 16 años quiso continuar con su formación artística. Hizo un curso de modelo publicitaria, y fue su profesor de interpretación en dicho curso el que le animó a que continuara con su formación como actriz. El apoyo de su madre fue el estimulo que Lilian necesitaba, y a los pocos meses ya estaba haciendo las pruebas de acceso a la Escuela Municipal de Teatro de Zaragoza. La forma de hacer, enseñar y ver el mundo del teatro de uno de sus profesores, Rafael Campos, le hizo darse cuenta de que había tomado el camino correcto. Lilian se estaba convirtiendo en lo que siempre había soñado.

Jose Carlos Marín en el escenario con Lilian Violadé

Ya llevaba dos años en la Escuela de Teatro Municipal cuando llegó a oídos de Lilian que había una escuela de doblaje en Zaragoza. Ese mundo siempre le había llamado la atención, ya que su timidez a la hora de enfrentarse al público del teatro era una barrera que estaba superando, pero pensaba que el doblaje le aportaría mayor seguridad frente a sus miedos. Lilian no lo tuvo fácil. Cuando llegó a Sincrotake (la escuela de doblaje de Juan Antonio Fernández Abajo), el curso ya había comenzado y de no haber sido porque estaba estudiando interpretación desde hacía dos años, no le habrían permitido incorporarse a la escuela.

Con 18 años, a punto de terminar su formación como actriz de doblaje y cuando ya había puesto fin a su paso por la Escuela de Teatro, llega una proposición que Lilian no puede rechazar: Formar parte de una compañía de teatro estable en Zaragoza. Con varios compañeros se incorpora a lo que ahora conocemos como El Teatro de La Estación. Era el momento de poner en práctica todo lo que había aprendido y de hacerlo sobre un escenario. Fueron unos años felices, sin embargo iniciar un proyecto tan ambicioso como El Teatro de La Estación requería mucho esfuerzo y dedicación. La compañía pone en marcha la obra “La Venganza de Don Mendo” con un éxito arrollador, a la que seguirían “El Lindo Don Diego”, Y “Tres Sombreros de Copa” la favorita de Lilian Violadé:

Lilian Violadé junto a Miguel Pardo en la obra "Tres Sombreros de Copa"

Además durante ese tiempo, Lilian imparte clases de teatro para niños en algunos colegios y hace alguna sustitución en otra compañía de teatro infantil. El curso de doblaje llega a su fin y es convocada en numerosas ocasiones también para doblar (su primer trabajo como actriz de doblaje es en una película manga, “Megazone 23” de la que aún conserva una copia en VHS) y todavía tiene tiempo para aparecer en algunos cortos y grabar publicidad para radio y televisión:


Con 23 años Lilian se centra únicamente en el doblaje. Sincrotake desaparece, y empieza a trabajar de manera habitual en Sonomaster. En el estudio, además de prestar su voz y su talento a actrices tan míticas como Claudia Cardinale o Audrey Hepburn, y a una de sus favoritas y que le marca de una manera especial; Frances O´Connor en la miniserie de la BBC “Madame Bovary”, también realiza labores de directora en algunas películas y series. Aquí tenéis un fragmento de “Las Almas Fuertes” con las voces de Lilian Violadé y Enrique Gracia:


En el 2004 deja Sonomaster. Desde entonces ha seguido poniéndole voz a numerosas campañas publicitarias y videos corporativos en Estudios Roma. Sus últimos trabajos de doblaje han sido en las series Heartland, Los Misterios de Murdoch y ha interpretado a la sensata hermana mayor de la protagonista en Chibi Maruko Chan. En 2015 fue profesora de los cursos de doblaje del Centro Artístico y Musical Las Armas, que se imparten con la colaboración de Estudios Roma.

Lilian Violadé disfruta con su trabajo. Es una gran actriz y una gran compañera. Metódica, exigente y trabajadora. Sus ganas de aprender no tienen fin y siempre consigue lo que se propone, por muy difícil que sea el reto. Compartir atril con ella y con su permanente sonrisa es siempre un placer. Cuando la diriges, sabes que Lilian se va a dejar la piel, que va a estar atenta a tus instrucciones y que va aportar todo lo que esté en su mano para que el personaje crezca. Lo que ella no sabe, es que trabajar a su lado nos hace crecer a los demás. Porque la queremos y la admiramos. Y te doy las gracias por todos esos momentos que nos has regalado dentro y fuera del estudio. Ojalá el futuro esté repleto de más y más momentos así. Eres grande Lilian, nunca te olvides de eso.

Gracias por vuestro tiempo y nos "leemos" muy pronto.